Buenas tardes familia 💖💕💕
Nadie me preguntó 😅 pero he leído en muchísimas veces comentarios, de lo difícil que es para muchos de ustedes, mantener los equilibrios durante las prácticas de yoga aquí les comparto que yo hago para poder lograrlos.
Casi siempre que comenzamos una práctica de yoga Anabel, hace una pequeña introducción de lo que vamos a realizar durante la práctica que dura aproximadamente uno o dos minutos a veces un poco más, mientras ella echa el cuento, de lo que vamos a hacer, yo me siento con las piernas cruzadas 🧘🏽♀️o encima de mis tobillos 🧎🏽♀️cierro los ojos y comienzo a respirar de la misma forma, que comenzamos, cuando comenzamos a hacer una meditación. Hasta que ella ha terminado de echar el cuento de lo que vamos a hacer en la práctica 💫
De esa forma preparo mi mente y cuerpo para comenzar la práctica, desconecto mi mente de cualquier pensamiento, y hago que se concentre solamente en la respiración.
Mantener el equilibrio en las posturas de yoga es tanto un trabajo físico como mental. No se trata solo de “no caerse”, sino de habitar la postura con presencia y estabilidad. Estas claves ayudan mucho.
Les comparto siete puntos que Anabel siempre nos dice durante algunas prácticas, pero que quizás de una u otra forma, no le han puesto demasiada tensión.
1. Enraizamiento consciente:
El equilibrio nace desde la base. Presiona de manera uniforme el punto de apoyo (pie, manos, rodillas) contra el suelo. Sentir cómo el peso se distribuye y dejar que la tierra te sostenga.
2. Activación del centro (core):
Un abdomen suave pero activo y una pelvis estable crean un eje firme. Piensa en crecer desde el centro hacia arriba, no en tensarte.
3. Drishti (punto de enfoque):
Fija la mirada en un punto estable y quieto. Esto calma la mente y reduce los micro-movimientos que desestabilizan el cuerpo.
4. Respiración lenta y continua:
Contener la respiración genera rigidez. Una respiración profunda y regular nos ayuda a mantener el sistema nervioso tranquilo y a mejora el control postural.
5. Alineación antes que profundidad:
Es preferible una postura más sencilla y bien alineada que una más (avanzada) pero inestable. El equilibrio se construye con paciencia.
6. Microajustes, no lucha:
El cuerpo siempre se está ajustando. Permite pequeños movimientos naturales en lugar de resistirte a ellos. El equilibrio es dinámico, no rígido.
7. Actitud mental ecuánime:
Si te caes, observa sin juicio. En yoga, el equilibrio refleja la mente, cuando hay aceptación y calma, el cuerpo responde con mayor estabilidad.
Con el tiempo, estas posturas enseñan algo más profundo, el equilibrio no se fuerza, se permite. Cuando cuerpo y atención se alinean, la postura sucede casi sola.
No olvidemos que el yoga es una meditación en movimiento. Si inhala y exhala de la manera correcta, conectarás con las posturas, y también con el Flow en el movimiento.
Feliz comienzo de semana gente bonita ✨✨✨✨