Hola familia,
Os escribo cuatro líneas para deciros, hola ¿cómo estáis?
Cada mañana leo la Carta de Anabel de este domingo. La voy a imprimir.
No me encuentro bien. La menopausia ha llamado a mi puerta con mucha fuerza. Y tras tener la gripe durante todas las Navidades, los síntomas se han intensificado. Tengo una sintomatología grande y debilitante, mucho. Me siento como si mi cuerpo estuviera habitado por algo que no soy yo. Y siento una gran impotencia.
Estoy tomando pequeñas acciones para encontrar ayuda. Volver a ser yo misma, o una versión de mí, en esta nueva etapa de mi vida, que pueda seguir adelante.
Nunca habría imaginado que esto pudiera ser así. Ayer fui a ver a una enfermera. Fui a rastras. Me dijo: necesitas mucho descanso, tu situación es debilitante. Saldrás de esto.
Se me juntan temas familiares en España y la culpa de no rendir laboralmente. En mi trabajo nadie entiende de enfermedades, vacaciones, y como para decirle a nadie: “Mira, la menopausia llegó, aún no tengo tratamiento y hago lo que puedo.”
Como dice Anabel en su carta: tomo pequeñas acciones diarias para sentirme un poco “normal”.
Por eso os escribo, aunque apenas sepa lo que digo y me duela teclear.
Sigo meditando, no más. Espero y deseo que esté is bien.
Un gran beso
🩷🙏🌱