Muchas veces siento que me lees el pensamiento, Anabel. Y hoy ha sido, creo, la vez que más. Si solo pudiera hacer una clase de la Plataforma todos los días, creo que sería esta. Desde el pranayama inicial se ha hecho el silencio en mi cabeza y ese silencio ha durado toda la práctica. Solo respiración, asanas y tu voz. No tengo palabras para describir la sensación tan maravillosa que he experimentado. Y, como consecuencia de ese silencio la relajación final ha sacado todo lo que el ruido tapaba. He llorado como hacía tiempo que no hacía. He asumido cosas que no me gustan, como que ahora mismo el único objetivo de mi vida es estar con mi hijo y que yo, en todos estos años he renunciado a mi misma, a mi carrera profesional y a mis ilusiones, a mi, por mis padres y por mi hijo y después llegó el infarto para acabar con cualquier esperanza de volver a ser yo. Ya no hay nada que me produzca esa ilusión de antes, pero volvería a renunciar a todo por ellos mil veces más. En fin, reflexiones que nunca gusta aceptar pero que esta relajación me han hecho ver. Anabel, como siempre mil gracias por esta maravilla de práctica. La guardo como oro en paño. Eres un faro de luz en medio de la oscuridad que me envuelve a veces 💕. ¡Feliz domingo a todos! 💖🧘♀️🤗
comentó en 💪 ¡Nueva clase disponible en Plenamen...
15 de feb 10:59
Maravillosa. Increíble práctica. Hacía tiempo que no me sentía tan bien en una clase. Mil gracias 💞✨️